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martes, 2 de noviembre de 2010

Sin tema.

En octubre (casi) nada puede salir mal, siempre ando pregonando que el ambiente de otoño se siente diferente aunque mi hermana me tacha de exagerada mientras nos abanicamos y limpiamos el sudor que provoca nuestro clima tropical.

Octubre se terminó y nunca terminé de explicar que la incidencia de los rayos solares provoca sombras distintas y que las lunas son las más bonitas del año y que podíamos disfrazarnos pero no lo hicimos. Podría lamentarme por otro año sin peluca rosa y sin carro con el que podría haber visitado las tumbas y ofrendas que este año se me pasaron de lado.

Suspendí un viaje a las tierras con pan relleno de queso y espolvoreado de azúcar, me perdí la niebla y el frío aguantable, pero sucederá, con tantita suerte en este mismo año.  Lo que sí pasó fue que participé en la elaboración de una ofrenda, mi encargo fue encender el carbón que quemaría el copal, mis pobres brazos recuerdan la debilidad de una vida sin ejercicio. Aguanta corazón, que faltan dos meses y son mis favoritos. Así de simple, como el hecho que me he vuelto fan de Can't help falling in love y Always in my mind, a la vanguardia... siempre.


martes, 7 de septiembre de 2010

De trabajo y viajes en carretera.

La semana pasada fue una semana que no veía terminar, todo porque el fin de semana anterior fue suprimido, así de un tajo, con la simple orden del jefe para trabajar sábados y domingos todo cambió.

El trabajo que tengo actualmente es bastante tranquilo, a comparación del que tenía hace más de dos años, así que cuando ocurrió el cambio pensé que no lo aguantaría, pero algo el organismo debe funcionar con un tipo de memoria que se acostumbra al ritmo de trabajo requerido.

En esta ocasión el esfuerzo físico no era tanto, todo se realizaría en una oficina con aire acondicionado y la libertad de llegar un poco tarde después de un pequeño recorrido en carretera y un almuerzo calórico y azucarado (del que aún sufro las consecuencias). Llegábamos, trabajábamos, pedíamos tiempo para ir a comer y descubrí que en ese pueblo mucho más pueblo que en el que habito la única diversión consiste en tomar caguamas en las especies de miscelánea/fonda/bar que existen. A pesar de que la mayoría de las casas ostentan una antenita de Sky lo hacen para sintonizar La Rosa de Guadalupe o capítulos viejos de Mujer :Casos de la vida real, ese sin duda es otro tema.

Al final del día teníamos que regresar, iba con un compañero al que le tocaba manejar cansado y somnoliento. Hecho por el que el último día salió mi lado Hulk cuando llegaba la medianoche, comenzaba a llover y no nos íbamos por cambiar unas simples notas en unos simples planos.

En esa discusión la persona que nos revisaba dijo que si no era más importante el trabajo que dejábamos a lo que contesté que un seguro y rotundo NO. Creo que ahí las otras dos personas perdieron algo del respeto hacia mi, siempre nos comentan que debemos dar una imagen profesional y altamente responsable. Yo no puedo evitar un poco de vergüenza al admitirlo, pero hace ya un tiempo creo que hay cosas mucho más importantes que un trabajo y que me disculpen pero mi seguridad es una de ellas.

En el camino de regreso yo no tenía ni humor para tratar de mantener despierto con mi plática al que iba en el volante. Cinco minutos después de salir del pueblo los hechos me dieron la razón de una forma que no podría alegrarme para nada, pasamos al lado de un auto bastante dañado por un choque, no alcancé a ver detalles ni lo busqué, ya había gente que ayudaba alrededor y parece que no pasó de un susto, pero, ¿qué pasaría si por acabar algo que podría haberse mandado por correo electrónico unas cuántas horas después el accidente estuviera de nuestro lado?

Tengo un gran conflicto con los automovilistas y su excesiva confianza en que nada les pasará aún cuando manejen alcoholizados o cansados al extremo. Las estadísticas demuestran lo contrario. "Nunca me ha pasado nada"... hasta ahora, la excusa más simplona que me pueden dar. Llámenme exagerada. En eso, sí, vaya que sí acepto mi exceso de precaución.

El chiste es que pasaron nueve días de esos donde se trabaja más de 12 horas. ¡Ah!. ¡Qué recuerdos!, ¡Qué tiempos!. Esos que no extrañaré.

¿Y mi cerveza 'apá?

martes, 24 de agosto de 2010

Remedios simples.

Para llegar a mi trabajo tomo el transporte público y recorro aproximadamente 500 metros caminando. A la hora de la comida tomo un taxi porque el sol está a todo lo que da y prefiero gastar unos pesos a maltratar aún más mi pobre piel. En todo tipo de recorridos uso audífonos con la música que tengo cargada en el iPhone o una estación de radio mexicana que acabo de descubrir y me hace feliz. Me he dado cuenta que todas las personas que viajan solas (recorridos largos o pequeños) comparten ese comportamiento. Llevamos la música por dentro, o al menos de acompañamiento permanente.

Alguna vez leí a alguien que ansiaba llegar a su casa para escuchar un disco nuevo que esperaba con anticipación, se negaba a hacerlo sin poner la atención necesaria a la música y dejarla como un simple acompañamiento. Al principio este comentario me pareció exagerado y me rehusé a adoptarlo alguna vez. Hasta hace un par de días mientras trabajaba, cuando sentí que un hastío arrollador me invadía, era cansancio con dolor de cabeza y ganas de darle una patada a la computadora para salir corriendo de ahí. Aguanté como las grandes hasta que terminó la jornada.

A la hora de la salida estaba a punto de sacar los audífonos cuando levanté la vista de mi bolso y aunque suene totalmente cursi, vi el panorama completo, en una especie de postal. Sentí que los ojos y los oídos se destapaban, la liberación del enfrascamiento en detalles (esos que siempre me agobian) para explorar lo macro, por llamarlo de alguna manera. No fijé la vista directamente en las placas de los carros, los zapatos de las personas o los letreros de los comercios, bueno sí lo hice por precaución peatonal, pero le di una oportunidad a la fotografía completa.

Dejé guardado el teléfono y dediqué una hora de mi tiempo sólo a caminar y escuchar el sonido ambiental. Me liberé de la dictadura auditiva autoimpuesta y me rendí a lo que se me ofrecía. Poco a poco la calma llegó a mi.

Creo que uno nunca sabe lo que podría aparecer en el horizonte y yo quiero darme cuenta antes que nadie, en primera fila y sin distractores.



Dejé los audífonos no por excentricidades melomaníacas sino en búsqueda de eso que algunos llaman paz. Ahora trato de no llevarme el mismo esquema audiovisual de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. No he dejado de lado que algunas veces el soundtrack personal es necesario, pero intento, por qué no, dejarme llevar por el mundo, que de vez en cuando alguna cosa buena debe ofrecer.

sábado, 23 de enero de 2010

Cuando camino un sábado por la tarde.

Recordé una de las eternas preguntas: ¿a qué te dedicarías si no fueses tal -insertar profesión actual-? y es así como el matarilerón. Yo digo que no quiero cosas aburridas como doctor, ingeniero, economista, etcétera y sí decir sin pena Quiero ser la reina del mundo como la de corazones para ordenar Que les corten la cabeza rematando con un jiji timidón antes de un no te creas. Dicen que ya no puedo ser tan ridícula querida vejez. ¿Será?. Sigo entrenando dedo acusador.

Pocas veces salgo a caminar en la tarde debido al sol de mediodía sobre la capital, no perdón, desvié con una canción de las que ahora oculto, el sol era de las 4 y sí salí, tuve que ir al zócalo de mi pueblote (ejem, ciudad) a un mandado (qué onda con eso de ir a un mandado) y las escenas antes mis ojos parecían de película, poca gente con murmullos en grupos bien definidos más la imagen en alta definición, todo tan brillante, tan bonito que fui feliz y medité (poquito) concluyendo que he vivido en ambientes bien distintos unos de otros.

Reforcé la idea anterior viendo fotos viejas, he tenido suerte de lo vivido y vaya que es raro que piense así pero ¡oh vamos!, es la verdad. Me falta pasar tiempo fuera del país, ahora mismo creo que no es posible pero dicen que la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida así que tal vez, sólo tal vez haya algo en mi futuro que todavía no sé.

En el camino mientras lo anterior descubría no pudo faltar el soundtrack y me topé con una nueva canción favorita. Hela aquí.



Au revoir!

domingo, 18 de octubre de 2009

Wishlist

Un espejo cuadrado grande con marco ancho y dorado.
Una cámara fotográfica digital.
Una cámara polaroid.
Un buen corte de cabello.
Botas sin tacón y de caña alta.
Un perfume (hace meses que no me he dado las vueltas en las perfumerías como solía hacer).
Un trabajo nuevo.
Una bolsa color miel.
Fuerza suficiente para seguir una dieta y ejercicio constante.
Paciencia.
Más dulzura y menos amargura (mía).

Alguien con quién platicar (en persona).

Y creo que ya.

Esta vez no pido madurez.

¿Para qué?

miércoles, 5 de agosto de 2009

A mitad de semana.

Cuando atardece intento asomar la nariz.

El resto de mi cuerpo también es movilizado aunque se resiste.

La falta de gente con quién compartir cambia los recuerdos. Mis memorias más que de anécdotas se llenas de lugares, de olores, de cómo la luz pegaba al escuchar música mientras esperaba el camión, cuando intentaba dibujar enfrente de un restirador, cuando me comía un frasco entero de nutella, cuando caminaba con una laptop enorme a un café donde robarme señal. No se qué tan triste sea eso. Tal vez ahí es donde radica la felicidad que me gusta negar.

Hoy vi un poquito de la luz moribunda, poquito porque olvidé los zapatos, el piso del balcón estaba frío y el resfriado bajó con la gran siesta pero el dolor de garganta por toser no se quita, y es que me gusta tanto hablar. Todos dicen que es mejor quedarse callado hasta tener algo inteligente qué decir, si la regla fuese respetada el mundo sería tan callado y tan triste, al menos para mí, me gustan los sinsentidos y no lo digo por sentirme especial, hace mucho que me clasifiqué en el grupito al que pertenezco, no hay mucho que adivinar.

Anoche me dormí viendo Scrubs, como lo hacía casi 6 años atrás, oh tiempos de universidad y de juventud. J.D. me ha hecho reír por mucho tiempo y no conozco (personalmente) a nadie que vea esa serie. Es que son cositas pequeñas que se quedan dentro de uno, ¿será cierto que se debe compartir?, ay pero si no es fácil coincidir.

La noche todavía no termina de instalarse. Es verano y abajo en la cocina se escuchan voces. También se oyen truenos a lo lejos y creo que lloverá.

Es hora de cenar.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Sencillitas pero bonitas


3 cosas de hoy:

1. Tom Cruise me sigue pareciendo guapo, no importa que loco esté. Aún con ojito parchado en Valkyrie yo SÍ le voy.

2. Por fin saldrá Gambit en X-Men Origins: Wolverine. Mi personaje favorito + Hugh Jackman = la felicidad.

3. El cheesecake de Punta del cielo es lo de hoy.

Y sha!

martes, 30 de diciembre de 2008

Porque hay que seguir la tradición.

Para acompañar el post más largo que recuerde:



En todas partes se hacen recuentos de las cosas buenas y malas, no me quiero quedar atrás y en este momento no sé que saldrá pero ahí va.
Empecemos con lo triste, malo o que simplemente es mejor dejar atrás.

1. Volví a ser como quien dice soltera, cosa que mala no es, más bien lamento el tiempo que nomás no se supo aprovechar.

2. Descubrí que a quien yo solía gustarla tiene malísimos gustos, en serio, o son anoréxicas, o tienen cabezota, o parece que tienen algún tipo de retardo o con su mandíbula corren el riesgo de ahogarse cuando se bañan en regadera (quequis pues). Qué triste, sólo trato de convencerme que de verdad, de verdad yo no soy así. sé que no, sé que no (repetir como mantra para evitar el trauma).

3. Me quedé sin trabajo desde mayo y a pesar de que ganaba bien y tuve la oportunidad de ahorrar me regresé con los bolsillos semivacíos.

4. Trabajé 3 semanas en un lugar que no estuvo tan mal, pero vivir en el df solamente me causó derramar bilis por gente nefastita (no exactamente del trabajo que al menos mis compañeros eran bastante relax y buena onda).

5. Me quedé sin vesícula y sin el resto de mis ahorros por la dichosa operación, el lado bueno es que había perdido peso pero ya lo volví a subir (¡toing!).

6. Rompí la bisagra de mi primer laptop, mi achepecita querida (snif).

7. Entré en crisis de fe y aunque quiera ya no puedo regresar .

8. No leí, ví, escuché, probé, besé, bailé, nadé, asoleé, congelé, viajé lo que hubiese querido.

Ahora lo bueno tratando de compensar el primer apartado.

1. Me gusta sentirme totalmente libre y egoísta sin remordimiento de conciencia (me queda poquita).

2. He aprendido a quererme, le estoy diciendo adiós a la adolescente insegura de la secundaria, sí, hasta ahorita.

3. Me libré de mala onda, gritos, estrés y mi hogar me recibió con los brazos abiertos (lagrimita again).

4. Aprendí a andar en el metro, aunque muchos lo odien yo le tengo singular aprecio, y aún cuando me tocaron vagones con gente colgada hasta del techo me provocaba cierta paz (i don't know why) lo mismo con el metrobú, no así los peseros, los trolebuses ni los taxis.

5. Me libré de un dolor terrible y tuve semanas de apapachamiento :D, como desayuno en la recámara, acomodo de almohadas y uso de pijama día tras día.

6. Mi mamá se compadeció de mí y cooperó para la compra de mi primera mac ( i <3 it).

7. Sigo en la búsqueda de respuestas, cosa que al menos me mantiene activa y con un tipo de interés.

8. Fui al norte del país, un viaje relámpago a EU, regresé a Puebla, Chignahuapan y Zacatlán después de hartito tiempo, reencontré a viejos amigos, y todo lo que me falta está apuntado para el otro año... a menos que yo no viva tanto pero pft pft, mala suerte alejaos!

Propósitos.

Como siempre bajar de peso y conseguir una condición física decente para desechar la de viejito decrépito que me cargo.

Alejarme del estréssssss.

Encontrar alguna forma de no ser tan obsesiva, tan compulsiva ni tan metiche porque no quiero saber algunas cosas pero ahí estoy, echándole sal a la herida viendo si hablan de mí cuando ya me olvidaron, ash. Incluye no darle rienda a mis tics o ver rayones minúsculos en mis pertenencias, perder tanto tiempo frente a jueguitos tontos de internet, etc.

Ahorrar para hacer un viaje a fin de año, lo más lejos que pueda con lo que me alcance.

Contribuir en la formación de mis sobrinos, aunque a veces me provoque más bien tirarlos desde el balcón.

Dejar de hacer propósitos que nunca cumplo y mejor disfrutar mi personalidad, por más común, dispersa, cliché o bonita y carismática que esta sea.

Probar con distintos tipos de ropa más allá de los jeans y playeritas.
Conseguirme playeritas todas cool para no extrañar.

Descubrir a los artistas antes de que estos se mueran (ver post anterior).

Comprarme una cámara fotográfica decentita y convertirme en una aficionada mediocritita pero feliz.

Ver Harry Potter and the Half-Blood Prince subtitulada lo más pronto que pueda y disfrutarla con toda mi vena fan y mi nueva cicatriz, no nada más el niño elegido puede ostentarla en su frente (scarbelly mood, porque yo dije laparoscopía y ellos dijero no, no, no -maomeno con el tonito Amy Winehouse).

Aprender a bailar en pareja y con vueltecitas. Aprender a cocinar. Aprender a tejer más que bufandas (así o más abuelita).

Ir al menos a un concierto.

Dejar que mi gusto por Alejandro Filio salga a flote sin vergüenza (*chapitas* porque apenas voy a empezar).

Y por ahora ya. Lista de música y películas ni pongo, porque siempre me entero tarde y resulto pasada de moda (por poner un ejemplo, acabo de ver por 1ª vez Los amantes del círculo polar, Otto & Ana fan) lo que llegué a mencionar a lo largo del año por acá por lo regular entró en mi top.


Au revoir.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

De como una posada termina en la proclamación de la inmadurez.

Hoy fue el segundo día de la temporada posadil y a mi mamá le tocó dar los aguinaldos (bolos, bolsita de dulces o como se le conozca según la región). Años atrás (no tantos, ejem) siempre pedíamos el día 23, ya que coincidía con mi cumpleaños y tarán, fiesta instantánea para mí. Alguna vez me dieron una tarjeta que recalcaba que celebrar el nacimiento en épocas navideñas les ahorraba un regalo al aplicar el 2 x 1. A pesar de eso me encanta el día que nací, tanto, que en la escuela solía pregonarlo mínimo con un mes de antelación, como resultado la mayoría de mis amigos recuerda la fecha.

Los últimos 10 años creía que este sería un cumpleaños súperespecial, ya que no sé por qué me entró la idea de que me casaría a esta edad, total que ahora me doy cuenta que es una tontería hacer semejantes planes cuando nomás no hay posibilidad, pero no, no es para que pedir de regalo San Antonios pa' poner de cabeza, realmente no me concibo sin ser soltera, ni se me antoja, supongo que el hecho de que mis amigas de toda la vida tengan el mismo estado civil influye, como que no me ubico en lo que se consideraría la madurez a mi edad.
El año 2009 escapa de mis pensamientos, ese 9 al final no me entra, cuando comentan que un automóvil es del 95 aún creo que no es tan viejo, creo que mi mente se estancó en los dosmilypoquitos años. Tengo idea de qué es lo que quiero para el próximo año, qué si por fin ahorrar, que si por fin viajar, que si por fin un carro o al menos el conseguir dónde vivir sin pagar la renta y lo típico material (¿un guardarropa a lo gossip girl es demasado pedir?, ok, ok, que no he acabado de crecer).
En los aspectos profundos de la vida nomás no me he podido concentrar, creo que la ligereza por ahora será la opción, que cuando me da por buscarle el inicio a la hebra termino en el azote y esa no es la cuestión. Sí, después de todo quiero terminar e iniciar el año continuando con la paz y felicidad.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Another december day

Un día como hoy pero años atrás, cuando la preparatoria se encontraba en mis deberes (uuuh) era la madrugada más ruidosa de mi calle, mañanitas con banda y coros de niños cantando desde las no 6, no 5, sino...¡ 4 de la mañana!.

El chiste es que por los rumbos de mi casa a pesar de haber como 4 consultorios médicos y dentales, un jardín de niños y harta casita familiar existe una cantina antiquísima, cuya dueña original se llamaba Francisca (a.k.a Doña Pancha) cuyo hijo cumple una condena perpetua en Estados Unidos, razón por la que la señora organizaba una novena para la virgen de Guadalupe® que culminaba con una fiesta con toros de fuegos pirotécnicos, comida al por mayor y hasta un palo encebado coronado de vajillas de peltre, cubetas y se dice que dinero.

La señora murió hace unos pocos años y la tradición se perdió.

Mañana despertaré a las 9 ó 10 como lo he hecho las últimas semanas. Mientras tomo un merecido descanso después de pintar una parte de la recámara de mis papás (se renta arquitecta como pintora, cómo no) y escucho a Elvis Presley con su canción Can't Help Falling in Love, porque gracias a Coca-Cola y su mercadotecnia sensibilera que ah-cómo-me-gusta-ni-modo y a su crepúsculo justo como el que veo en estos instantes se ha convertido oficialmente en una canción navideña para mí.



sábado, 25 de octubre de 2008

What?

Varias veces he dicho que voy en slow motion, así que por qué no repetirlo. Hay pausas y el botón de velocidad x2, x8 y por supuesto x64 ha sido bloqueado por no sé si tiempo indefinifo (creo que no).

No hay demasiado qué contar, a menos que 6 meses sin trabajo, uno de ellos en reposo por operación (adiós vesícula) otro que sí trabajé pero ya siempre no, unos tres trabajos que "oiga sí venga" pero "ay no, salir de lo malo para entrar a lo peor mejor me espero gracias" (comosituvieratantodineroperoblergh).

Ya no tengo lap, ni pc, ni cel decente (qué no era medio fan de la tecnología, oh sí perdí el encanto, como el hecho de llevar una bitácora, ah y no de obra que esa menos la llevo).

I'm alone again, oh y si contara la verdad, Tengo sueños con gente que apenas y conocí pero of course mis sueños ya no son technicolor, también he dejado los sueños con baños laberínticos y albercas y puentes (los antes frecuentes).

Ya no soy fan del kfreeze y la nutella a fuerza la he tenido que dejar (sí, sí, que la vesícula no es por corajes, es la grasita mis muchachos, la grasita).

Ahora soy fan de las telenovelas. Ja, no, no es para tanto.

Y volveré.

miércoles, 13 de junio de 2007

Ayer cumplí un año en Quintana Roo *aplausos*
Hoy me caí y la palma de mi mano junto a unos audífonos se encuentran raspados *auch*
Acabo de ver un atardecer similarísimo a los que veía desde el balcón de mi recámara en Iguala *uff*