Mostrando entradas con la etiqueta melancolía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta melancolía. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de marzo de 2009

De olores y memoria.

Cada noche recuerdo las 2 ciudades en las que viví antes de regresar a la casa. Memoria olfativa.

La primera ciudad fue fronteriza y al norte, me la recuerdan mi perfume y el astringente que uso, porque se los copié a una de mis roomate en aquella época (en aquellos tiempos, narración estilo bíblico ad hoc a la semana santa que acecha). La historia no tiene más qué añadir.

La segunda ciudad fue caribeña y turística. Llegué con miedo, inseguridad y ganas de tirar la toalla ante un trabajo que se veía agobiante (y lo fue). La primera noche me instalaron en una casa en la que estuve mientras me mudaban a una isla. Fue en el camión, en el avión o en la camioneta, no lo sé, pero la crema acondicionadora para el cabello que llevaba fue apachurrada por varios pares de zapatos que al final no sirvieron de nada. El olor a producto Pantene impregnó mi maleta por meses, cualquier cuarto en el que me instalaba (fueron tres en un mes) olía así.

Hoy cada noche me lavo los dientes, la cara y me paso el astringente (ciudad norteña), la crema humectante y una crema para el cabello que promete reparar el daño ocasionado mientras duermo (ciudad caribeña/isla turística (s) ).

Viajes al pasado adquiridos en el supermercado.

El downy lavanda, todos los oxxos, el cloro de las albercas y el vinagre de los chiles también provocan, no tan fuerte en estos tiempos. Su re-turno llegará.

miércoles, 7 de enero de 2009

Once o "qué bonita película, qué bonita canción"



Hace un año por estas fechas regresé de las vacaciones decembrinas a mi antiguo trabajo que estaba algo lejitos (allá por el caribe). Andaba medio tristona por haber dejado mi casa y a los que quería y blah. Descubrí en algún blog una descarga de Once un musical protagonizado por Glen Hansard (cantante de The Frames) y Markéta Irglová, varios los conocen por haber ganado el Oscar a mejor Canción Original en el 2006, en esa ocasión fue por Falling Slowly, que se vuelve una de las primeras favoritas al ver el film.

Once siempre me enamora con una canción diferente. Este enero a modo de celebración de aniversario de laprimeravezquelaví llega a mí Lies. Amo la letra, amo las voces y sobre todo amo la melancolía que emana. Ay.



Lyrics | Glen Hansard - Lies lyrics

No podría pedir más.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Porque de verdad no sé cómo termina.



They poked a million holes
But you never let them show
Come on its time to go

¿Qué hay cuándo sí se muestran y no se recibe nada a cambio? Por eso es mejor la discreción, el anonimato en los reclamos que no llegarán a nada, ¿no hay víctima ni victimario? yo creo que sí, lo malo es cuando uno se queda a ver. Acá no hay olas que arrastren la basura, que la hundan en el fondo del océano para que un pez prehistórico tenga dónde vivir.

And you already know
Yet you already know
How this will end

Tan sólo creo saberlo y la llana simpleza alegra, otras veces al escuchar el eco del gritito solitario forma un puchero, o una lágrima de esas que ya no se dan. Como dice la abuela de una amiga, me las acabé, así tan rápido, así tan absurdo.

Now you've seen his face
And you know that there's a place in the sun
For all that you've done

Para entrar en combustión, dejar en cenizas lo que se fue y dejar paso al the end. El mundo seguirá girando para dejar espacio a aquellos brillantes, aquellos bondadosos, aquellos que sueñan con cambiar y mejorar y también para aquellos que son como uno, así del montón. Y la felicidad es la aceptación. Esto es ahora para mí.

Antes creía que el sol se conseguía si lo buscabas (Morrissey dixit), pero ya ves, lo encontró y para conservarlo destruyó su autoestima. No le encuentro el para qué.

And you already know
Yet you already know
How this will end

Digo que lo sé entre dientes, pero de verdad, de verdad que no.

martes, 4 de noviembre de 2008

De infancia y adolescencia sin pizca de rebeldía.

Cuando tenía 9 ó 10 años quería vestirme así, aunque ninguna de mis compañeras lucía de ese modo y el clima de mi ciudad habría provocado una deshidratación mortal si osara siquiera salir a la tiendita con tal atuendo.

kool kids

El hecho es que desde niña fui influenciada por lo que veía y leía. Quería lo que Chabelo anunciaba para Reyes, anhelaba ser como Skipper y encontrar la ropa de la marca Barbie para ir a alguna de las fiestas de cumpleaños, porque la imagen que publico la acabo de escanear de una revista que estaba empolvada junto a varias más en mi clóset.

moda de ropa Barbie en los 90's

También encontré unas cuantas revistas 15 a 20, pero aquellas del formato original, que eran pequeñas y con menos fotografías. Cuando ví ésta que corresponde al mes de diciembre de 1996 recordé que también soñaba con una navidad muy de serie o publicación gringa, con nieve, familia alrededor de la chimenea, decenas de primos de la misma edad y toda esa parafernalia cursi que aunque quiera negar aún conservo. En esta portada aparece una Andrea Legarreta con el cabello algo anaranjado y labial oscuro, moda noventera de botas con tacones cuadrados, minifaldas de pana y mochilitas a la espalda.

diciembre 1996

Nunca me vestí así. Mi adolescencia fue bastante normal y buena, pero no me escapé del clissé de la inseguridad, sentía que pesaba lo doble de lo que en realidad pesaba y ser algo alta enmedio de puro compañero chaparrito no era lo mejor. A lo más que llegué fue a las botas mineras que exisitieron un par de años antes y a las playeras decoradas con la fatídica moda de pinturas inflables.

También encontré comics de Archie, de X-Men, unas tarjetas de la Bella y la Bestia que sacó sonrics, unos tazos de los Tiny toons y hasta un popote que no recuerdo por qué guardé.

A ver qué más me encuentro después de que pare de estornudar.

sábado, 17 de marzo de 2007

Desperté con sentimiento estilo toronja, que al principio sabe dulce pero amenaza con amargarse si se muerde un poco de cáscara. Creo que no hubo cáscara, o casi no, o si la hubo la escupí.

Escucho una voz dulce y la melancolía invade, éso es felicidad.

Me parece que pienso estilo Arjona, con analogías bobas y baratas, sí, hay un poco de vergüenza, pero se me quita pensando que yo no vendo mis ideas baratas y él sí. Pensándolo bien éso me hace enojar, yo también debería venderlas, sólo que no tengo comprador. Él ni siquiera es guapo (yo tampoco pero ¡bah!), su fama debe desaparecer.

Pienso en algo del calor que me guste y sólo se viene a mi mente un empaque de leche enchocolatada y congelada para comer a cucharadas, si es lala sale más cremoso y quita muy bien el calor. Si se acompaña con la música favorita del día el verano es feliz.

Éso es algo bueno del calor, y los árboles de mango y mi pueblo también. Siempre he pensado que con frío sería mejor, al final es como el duvalín y no lo cambio por nada. Quizá el amor está presente porque el siguiente fin de semana iré. Sí, debe ser éso. De todos modos sigue siendo felicidad.

Enchocolatada es una palabra bonita, bonita es una palabra cursi, canela y té es la mejor combinación: té de canela. Hierbabuena me hace sonreír y mostaza se me hace con personalidad. Me caso con las palabras dificultándoseme voltear a ver nuevas. Debería intentarlo alguna vez, o pedir sugerencias, si las escuchara sería mejor.