Hubo atardeceres llenos de calor, sin lluvia en la Luvina que no se parece en nada a Luvina excepto por el sentimiento de desolación.
Faltaron el coco, las grageas y el queso añadidas a las torrejas que se negaron a convertirse en capirotadas.
No faltó la envoltura de chicle con gotas de lluvia gordas pero escasas después de una película llena de adolescentes (ya no tan adolescentes) que tratan de pasar por sabelotodos (qué raro). No puedo negar que fue un detalle bonito aunque poco pensado pero no estuvo mal, así somos y así puedo decir que me debes el detalle bonito. Ajá, chantajecito para que no me olvides.
Es el lunes en el que se retoma ser uno y no dos. Es la semana libre en la que pienso lo poco que falta y qué miedo para rematar con un murmuro que dice qué emoción.
lunes, 18 de abril de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
De regreso en el 2011.
Regresar no es cosa fácil.
Hace tres años que volví al punto de partida de mi vida, el hogar de mis padres. A casi 3 años de hacerlo llegaron planes para irme de nuevo y de una forma casi definitiva, siempre podré volver pero creo que no será lo mismo. Dejaré de ser la única soltera en la familia a finales de Noviembre.
Así las cosas.
Falta mucho para que eso suceda y las bromas del estrés en los preparativos y las bridezillas no se hacen esperar. El mayor inconveniente es que la fiesta de mis sueños (lo cursi no se quitará nunca) es logísticamente imposible, pero se hará lo adecuado y se compensará con lo que creo sí será el viaje de los sueños.
Acá de vuelta, tan simple como una nueva que oh, no lo fue tanto.
martes, 14 de diciembre de 2010
La verdad es que poco sé de los campos de maíz. Soy de un estado pobre, agrícola y con grandes extensiones rurales. No conozco el campo.
Viví dos años cerca de cenotes y jamás fui a uno.
Deseo con todo el alma ir a París. Tan lejos.
Tan cerca el mar, el acampar.
Tan ciertos la falta de dinero, tiempo y disposición en todas las combinaciones posibles.
Al lado aventurero hay que despertarlo a patadas.
Viví dos años cerca de cenotes y jamás fui a uno.
Deseo con todo el alma ir a París. Tan lejos.
Tan cerca el mar, el acampar.
Tan ciertos la falta de dinero, tiempo y disposición en todas las combinaciones posibles.
Al lado aventurero hay que despertarlo a patadas.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Ya inició.
Quería empezar con la misma palabra del título pero acabo de arruinarlo, ya empezó el fin de año. Diciembre es un mes en el que me obligo, o más bien me permito ser feliz. Muchas veces fue opacado por mis anhelos infantiles y mi educación televisiva, yo quería una Navidad al estilo Picapiedra, Supersónicos o ya de perdida a lo Chip and Dale.
Mi realidad era más bien una familia común y medio disfuncional como todas, un paisaje alejado de la postal de nieve y chimaneas y cercana a lo tropical. Fue en mis tiernos años que conocí la desilusión y al terminar las fiestas la melancolía estilo "elotroañodeseguroesmejor", ahí empezó mi relación amor-odio con estos sentimientos que me permito decir son la sal y pimienta de las existencias sencillas com la mía.
Con el paso de los años no puedo negar que sigo anhelando una imagen difícil de alcanzar, sobre todo cuando las creencias religiosas cambiaron drásticamente, pero yo como en Japón o cualquier comunidad pro Santa Claus no dejo de disfrutar las celebraciones sólo por el simple hecho de reunirme con gente que nada más en este año reencuentro.
Presente:
Estos días he salido del trabajo más tarde de lo normal, es tiempo de cerrar ejercicios y quiero ganarme mis vacaciones, eso y el hecho de que el anochecer comienza más temprano ayuda a que mi recorrido, que incluye una explanada con un árbol gigante con luces y esferas convierta mi corazón en una mezcla de ponche y villancicos.
Sí, esta entrada derrama miel, simplicidad y clichés, de los que contrariamente a mi costumbre no me disculparé.
Sonrisita y abrazo al mundo, sí cómo no.
Vamo'aver qué sigue.
martes, 30 de noviembre de 2010
Adiós Noviembre. Hola Diciembre.
Querido blog, está tan démodé disculparse contigo por no visitarte que ay, nunca lo he hecho, sobre todo cuando fue pecado vergonzoso tipo esqueleto debajo de la cama, pero cómo decirte que te amo, cómo decirte que te amo y aunque me hayas dejado ir a probar otros labios te he comparado hoy como siempre, la verdad no saliste ganando pero más vale pájaro en mano que ciento volando.
Nada más vine a decirte que no he hecho "mucho emocionante", así nada más, nada "mucho emocionante", a excepción de ir al Df para ver Harry Potter and the deathly hollows part. 1 (qué bilingüe), a mí sí me gustó y me falta ir otra vez para verla tres veces como debe ser, y ya, tan tán.
No llores demasiado, te prometo de findeaño que en diciembre vendré más. Sí, sí, creéme y no llores, te dejo unos pañuelitos y $10.00 para que te compres dos Carlos V, ahí me guardas uno pa' cuando regreses.
Te cuidas, besito-muá.
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