sábado, 4 de abril de 2009

No llega la medianoche.

Entre tinieblas y música que en un par de horas se convertirá en zumbidos, en otras dos un juego en el celular y la búsqueda del momento exacto para escapar. No es tan difícil cuando lo has hecho tantas veces, no es el escape de un bar o del trabajo, es el escape a una vida que no te define.

Tomé un bolígrafo y un papel cuando creí saber que decir, ni siquiera sé el destinatario. En estas horas creo una fantasía con alguien a quien casi ni conocí, qué mejor, sin posibilidad de existencia no duele. Jugar con bolas de algodón mientras no se les prende fuego es lo de hoy. Qué tonta comparación,

Para mañana muchísima agua, previniendo deshidratación, para la falta de motivación no hay nada. Música quizá.

viernes, 3 de abril de 2009

Here I dreamt I was an architect

The Decemberist.
...

And I am nothing of a builder
But here I dreamt I was an architect
And I built this balustrade
To keep you home, to keep you safe
From the outside world

But the angles and the corners
Even though my work is unparalleled
They never seemed to meet
This structure fell about our feet
And we were free to go.





miércoles, 1 de abril de 2009

De sueños no (re)queridos

Anoche como ha sido costumbre las últimas semanas me costó poder dormir, fue a eso de las 3:30 am cuando cerré los ojos decidida a no abrirlos hasta al menos cinco horas después, pero no contaba con que la parálisis del sueño me atacaría de nuevo.

Resulta que me desperté sin poder moverme, como ya ha pasado antes, pero aparte se mezcló mi pesadilla/alucinación (pero tranquis es normal... ajá a ver páselo ud.) en la que un muchacho muerto me hablaba.

Cuando iba en la prepa y era más joven y más inocente me enteré de que le gustaba a alguien, ese gusto no fue tan grande porque en realidad nunca me habló, sólo me lo presentaron y la amiga que lo hizo me contó la razón, a él pudo habérsele olvidado el asunto pero yo lo recuerdo por que no era común para mí (snif) total que los años pasaron y el muchacho murió en un accidente automovilístico días antes de su boda, sí, la tragedia humana sucede.

El asunto es que anoche al despertar de lo que yo creía un sueño profundo ví que estaba hincado al lado de mi cama diciendo mi nombre con una vocecilla tenebrosa, visión que afortunadamente sólo duró unos segundos y otros más para poder entrar en vigilia completa.

Lo que más me inquieta es que muy agnóstica yo, muy creyente en la ciencia yo, muy "ay pero eso pasa por mis patrones de sueño tan desordenados" yo; pero bien que bajé a todos los santitos conocidos y por haber.

Podría decir que el miedo no anda en burro pero creo que ya no espacio suficiente para otro clissé (ah... sí hubo).



domingo, 29 de marzo de 2009

Vas al súper o a la...

Sólo hay un centro comercial en mi pueblo, hoy después de comer mis padres y yo nos dirigimos a hacer el súper, la primera canción que escuché al entrar fue Suedehead de Morrissey. Fue una grata sorpresa. Shock.

sábado, 28 de marzo de 2009

Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labios que beso en mis sueños...

Leí un meme/rockola/adivine la canción que me recordó mi pequeño paso por Sabina, y como una fan más bien del montón le pongo un corazoncito rosa a esta canción.



En estos días que han sido de indecisiones y de lluvias que se esperan y no llegan, de insomnio y de regreso a la nutella, de adiós a los kilos perdidos, de viajes relámpago para entrevistas de trabajo que al final no me convencen o que no convenzo; me he recluído, entre bytes, letras, capítulos de series cursis y adorables, en pláticas con personas con las que no tengo mucho en común pero hacen mis horas de trabajo más amenas y en caminatas con un ipod que podría cuestionarse el para qué de sus cientos de canciones si solamente se le pide repetir unas diez (le tengo que otorgar el sentimiento a alguien o a algo, objeto inanimado: sentid lo mismo que yo).


Pero para nada estoy triste, solo soy yo, la personalidad no cambia, dicen y les creo. Hasta ahora.

Quiero unas botas así:



Y cantar, aún no sé cómo hacerlo sin que me duela la garganta ni desafinar.

Quiero un día dejar de quejarme, pero pido comprensión, no es queja del todo real, es algo así como la costumbre de mirar el reloj sin poner atención a la hora.

Sé que alguien habrá que me pueda creer.