miércoles, 10 de junio de 2009

Porque nunca fui fan de Metallica

Y ahora me siento totalmente fuera de lugar, en el facebook, en el twitter, en el blog, todos se voltean a ver y se reconocen, que si Seek and destroy que si One que si no se cuál. Yo con la vergüenza de reconocer nada más la de Nothing else matters.

Allá en el tiempo de la prehistoria (dícese época preparatoriana) me dediqué una tarde entera a buscar como loca el único cassette que mi hermano tenía de Metallica porque al amor de mi vida (o eso creía) le emocionaba hasta las lágrimas el metal (what?).

En aquellos tiempos solamente tenía acceso a los éxitos juveniles (¿?) de televisa (no se me culpe, no existía internet para todos, no tenía tv por cable y la única estación de radio era La Sabrosita), así que me quedé con lo más digerible, escuchando una y otra vez esta rolita la cual creo los verdaderos fans detestan (¿o no?) y sintiéndome cada vez más cerca del tipo al que le gustaba contarme como se le declararía a la chica con la que finalmente se casó.

El chiste es que mi adolescencia fue realmente tardía o lo que tuvo que pasarme en 6º de primaria me sucedió a los 16, junto con 2 amigas que rancherilmente le intentamos hablar por teléfono al que le gustaba a Mary (una de las 3) pero oh decepción, en vez de contestarnos él , fue su hermano el que levantó el auricular y pa' no desperdiciar la llamada pues le seguimos la onda.

Sí, el típico caso de las mocosas que le llaman a uno de los populares cambiándose el nombre para hacerse notar. Total que fue una de las etapas más divertidas de mi vida, aunque Ali y yo nos enamoramos del mismo que solo veía guapa a la que no se interesaba para nada en él (típico), porque qué le vería a la niña gordita y con chinos o a la otra gordita, demasiado alta y con cero actitud (esa soy yo). Aún así se portó amable y aunque dejaba muy en claro sus intenciones al contarnos sobre sus verdaderos ligues no se molestaba en platicar con nosotras y varias veces hasta el mismo nos hablaba (wow, la emoción).

Los últimos días de la escuela llevé hojas de colores engargoladas pidiendo a mis amigos que me escribieran y pegaran calcomanías, fotos, recortes o lo que se les antojara (el más original me dejó 2 monedas de a peso y un bubaloo), mi biggest crush optó por dejarme pegados unos recortes de Metallica con dedicatoria y besos de todos los integrantes (otro what?), lo que de repente me hizo dudar por un nanosegundo si no era un poco femenina su actitud (aits) pero bah! lo importante era que tendría su recuerdo forever and ever, total, no se me hizo y sólo me quedé con ese cuadernito que acabo de buscar y buscar y nomás no lo busco (al estilo yucateco) y aunque estoy segura que debe andar por ahí ya me cansé y al fin que ni tengo scanner.

También tenía una fotografía de él con su hermano porque con mi mejor amigo organizamos un negocio que era vender la foto del chico de tus sueños a solo $5.00, esa foto no la pedí yo, no recuerdo quién fue, otra admiradora pero blah, olvidé quién, aprovechando saqué otra copia para mí (aún usábamos cámaras de rollo), esa foto sí se perdió hace mucho, no hay cómo hacerle para conseguir, porque creo que ahora trabaja en un Soriana y tiene 2 hijos y ya no lo quiero ver porque qué flojera perder la imagen del que me hizo fan villamelón de una banda que estos días está en boca de todos.

¡Ah los recuerdos!.

Y sí, no podía dejar de...




P.d. ¿Es demasiado vergonzoso declarar que a los 16 mi inglés era peor que los chavitos de los anuncios del partido verde y creía que Nothing else matters era algo así como Nada como la madre? True story... por suerte después mis padres se apiadaron y sí me pagaron las clases de inglés.

lunes, 8 de junio de 2009

My own personal Luvina



Es la Luvina que se lleva en el interior, que no se desepega, que acompaña en los viajes y en los intentos. Uno piensa que se deja a Luvina, que uno es un hombre de esos que se marchan y dejan a las mujeres y a los ancianos, pero al verse en el espejo se encuentra con un abandonado, que lo mira a los ojos y se reconoce con una satisfacción tristísima.

Este lugar no es frío, ni con viento, al contrario, como otros cuentos de Rulfo el sol abrasa hasta las fosas nasales. No quedan más que sueños de grandeza que a ojos terceros provocan risa. Uno puede ser cínico y mofarse de aquellos pero al final no se escapa a ser parte del cuadro.

Como digo, no es nada más es esta ciudad, a la ciudad uno se la lleva, como yo en el corazón. No en un tono poético, es que me mato por averiguar cómo arrancarla.

Me siento, bebo una cerveza imaginaria,

y me recuesto y duermo.


viernes, 29 de mayo de 2009

No awesome.

Comí panditas de goma, no hoy, ni siquiera recuerdo si esta semana o la anterior.

Tengo planos que no termino de dibujar, es casi la costa chico, ¿la flojera? un poco sí.

Hablar de otros no me da la gana, a veces sí, soy humano y la crítica destructiva está tatuada en mi forma de ser, ay pero se olvidaron darme tantita sensibilidad para caer bien, y yo que quiero tener un millón de amigos, en serio, hasta tengo la canción en mi playlist, ¿o no?.

La semana ha sido de caminatas con música y pa' no fallar recuerdos, ¡oh la prepa grandiosa época en que había como 5 que me gustaban!... ¡ya! hola madurez, adiós sinsentido... no pero es que...

Hace unos 6 años vendí mi hombro y no me acuerdo si alguien lo quiso o si lo rematé y al final me lo devolvieron por defectuoso, pero hoy estuve a punto de vender mi (aw) corazón (insertar violines cursilentos) aunque de él sólo queda una pasita pachiche. N'ombre estoy para mandarme al sótano a pan y agua por la ridiculez, pero como ni tengo (sótano, ridículez sí) mejor veo How I met your mother, que voy en los últimos capítulos de la 4ª temporada

y ojalá existiera eso que le dice a Stella a Ted para consolarlo después de botarlo en su intento de boda:

"She's on her way... and she's getting here as fast as she can."

Por que a mí sí me gusta esa frase no importa cuánto la critiquen en los foros, ¿qué amargosa anda la gente, no?

Auch me mordí.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ni modo qué hacer.

A mi pueblo se le quita lo feo cuando llueve, más bien cuando está nublado, el calor se hace el loco y el vientecillo se deja conocer. Estos días he tratado de salirme de mis 3 canciones favoritas por semana, esas que se repiten y repiten y repiten y... la idea se entiende, también he tratado de buscar nuevos horizontes, alejarme de los 90's que descubrí 10 años después, no lo he logrado, busco alguna banda nueva que me impacte y no puedo obtener suficientes canciones para formarme una idea o la falta de cursilería en las letras me alejan.

He estado en paz, algo triste como es normal pero sin llegar al azote total, aunque me ha dado por recordar Puebla como la ciudad favorita en la que he vivido, creo que podría vivir ahí totalmente, pero no he buscado oportunidades y por ahora eso de la mudanza está en stand by. El Df siempre está presente pero como buena chica de pueblo pienso que es más bien curiosidad por el ajetreo, curiosidad que después de un par de años se vería satisfecha como sucedió con el caribe mexicano (aunque tengo unas ganas tremendas de regresar para tomar el sol y nadar).

He notado la proliferación de blogs de moda mexicanos, algunos tienen buenas aportaciones y hacen su luchita ante los (sin querer sonar malinchista pero lo haré) europeos en especial los franceses que a mi parecer son de lo mejor. El punto es que veo que se hace una comunidad de chavillas que se llenan de halagos entre ellas y se regalan premios al blog y se enojan cuando alguien las critica, toda una nueva generación blogger. Poco queda de aquellos que comenzaron hace unos 8 años y que casi, casi se conocían entre todos.

También, gracias a lo anterior me desanimo un poco al darme cuenta que hace mucho que no soy la persona favorita de nadie (sniff), aunque a modo espejo hace mucho que yo misma no tengo una persona favorita, ni virtual, ni de trabajo, ni amigueril, etc...¡ah, la adolescencia tardía!

Espero que no se vaya la luz. Está a punto de llover.