Entre un sonido dulce, que eleva las manos y las mece, y entre una brizna de viento que juega a ser frío, me parece ver letras sólidas que flotan a mi alrededor, desprendidas de la pantalla incapacitada para cubrir ciertas necesidades, son las compañeras en la soledad que pierde batalla tras batalla.
Valiente soldado pretendo ser. El verde militar impregna la ropa y resalta el tinte amarillo de mi extraña palidez, andando con paso 1, 2, 3 y cantando extrañas rimas entreno cada vez más fuerte los músculos de los ventrículos y las aurículas que bombean al ritmo de tu nueva máquina de escribir antigua.
Y yo aquí sigo peleando, y tú sigues escribiendo y yo sigo tratando y tú sigues creyendo. Y así vencemos y así perdemos. Norte y sur sin guerra civil, más bien esperando a que llegue el día "D".
¿Y las letras corpóreas? no las olvido, son tu envío, convertidas en rudas entrenadoras que me harán todo una GiJane, en una de ésas, por qué no, conseguiré el cinturón negro en karate y te defenderé de todo aquello que te quiera comer, aunque en este caso los robots sean sustituídos por entes más mortíferos , tristeza o desesperanza... ¡yia!
Después de todo la espera resulta mejor con música de fondo.
P.s. cualquier parecido con una tal Yoshimi es meramente a propósito. Gracias.
martes, 9 de noviembre de 2004
Sí, sabes que ésto es para tí.
Pasa la medianoche y el recordatorio de aniversario pierde eficacia, era ayer, o realmente el día antes de ayer, porque el suitjart fue mal grabado en mi memoria, así que la fecha oficial se convirtió en un mentiroso 8 de noviembre, que al final no miente por un día, si no por muchos más, fue en junio, días antes de la graduación cuando te conocí, Zeus y una mortal iniciaron una historia diferente a la mitología griega. Y definitivamente esta historia me gusta más. Gracias por ofrecer el bálsamo para la tristeza, en ningún lugar podría encontrar uno mejor. Te quiero.
sábado, 6 de noviembre de 2004
Frases sin relación.
Todos dicen aprender, de un viaje, de una salida con los amigos, de una experiencia nueva. Hasta hoy me cuesta hacer recopilaciones de síntomas de madurez, parece que toda experiencia se me resbala y me deja en la total ignorancia, tal y como el día en qué nací.
Ayer después de muchos años fui por el pan, en realidad creo que nunca había ido sóla a comprarlo, es más, en mi casa rara vez comemos pan casero, pero una madre enferma tiene caprichos extraños. En el camino me topé con una tiendita híbrido papelería/miscelánea, de esas pequeñitas, que sirven para abastecer al chamaquerío de la cuadra, estaban colgadas láminas de la revolución mexicana, me sorprendió reconocer el mismo diseño que yo recortaba en mi tarea de 10 años atrás.
Cómo quisiera encontrarme con más tareas sencillas, con cuestionarios de opciones múltiples, que copiar el reverso de una monografía con el nombre de Frida Landa fuese suficiente para resolver la vida. Pero no, ahora es el tiempo de un método más complicado, bienvenida al mundo real, esta vez el mundo sí va en serio (Aute dixit).

Ayer después de muchos años fui por el pan, en realidad creo que nunca había ido sóla a comprarlo, es más, en mi casa rara vez comemos pan casero, pero una madre enferma tiene caprichos extraños. En el camino me topé con una tiendita híbrido papelería/miscelánea, de esas pequeñitas, que sirven para abastecer al chamaquerío de la cuadra, estaban colgadas láminas de la revolución mexicana, me sorprendió reconocer el mismo diseño que yo recortaba en mi tarea de 10 años atrás.
Cómo quisiera encontrarme con más tareas sencillas, con cuestionarios de opciones múltiples, que copiar el reverso de una monografía con el nombre de Frida Landa fuese suficiente para resolver la vida. Pero no, ahora es el tiempo de un método más complicado, bienvenida al mundo real, esta vez el mundo sí va en serio (Aute dixit).
viernes, 5 de noviembre de 2004
lunes, 1 de noviembre de 2004
Modificando mi vestuario grabaron recordatorios.
Y aunque el camino que me lleva al diseñador es gris pavimento o azul de cielo, la Dorotea no trastabillea, porque el destino, ése sí es amarillo, el muchacho ojos de sombra vive entre muros color sol. El sol que en mi falso Kansas sobra, me hace derretir en pleno otoño cual bruja malvada, pero ese corazón de ojos sonrientes en mis zapatos no rojos algún día me llevará de nuevo con my own personal mago de oz.

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