martes, 13 de enero de 2004

A pesar de todo hay chispazos.

De vez en cuando los remedios caseros funcionan.

Y de cuando en cuando a una le dan ganas de reír.

Ja.
*fin*


Gracias por asistir a la función.

No olviden recoger sus abrigos a la salida. Que hace frío.


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lunes, 12 de enero de 2004

Sería perfecto si...

Parece que ni la leche sabor a chocolate congelada ayuda, ni el desprendimiento de la mente, ni los consejos. Ni un inesperado día nublado, ni los pies sobre la losa fría, ni los viajes y comidas a través de una pantalla de televisión.

La música con historia, las películas que se sienten y los cuentos en círculo perfecto, ¿éso? no sirve más.

Este es mi inicio de año. Obligaciones que atan por 5 meses, que por más meditación y autoconvencimiento no logran desvanecer mi miniangustia, que lo llamen berrinche si quieren. Simplemente no quiero hacerlo, no quiero enfrentar mis actos, quiero que las horas, días o hasta semanas pasen mientras yo duermo en caracol entre sábanas frías.

Pero no me obliguen a hacer lo que no quiero, busquen otro que lo hagan por mí y no me pidan explicaciones, regrésenme mis documentos deslizándolos debajo de mi puerta y márchense, afuera de ella les dejaré lo que suyo es.

¿Verdad que sí se puede?

miércoles, 7 de enero de 2004

¡Ya va a empezar el programa de, de... ¿cómo diablos se llama el monito ése?, el que siempre se viste de negro...!


En 1er. semestre de la universidad cursé Composición, mi generación se dividía en 2 grupos, el mío tuvo la mala suerte de tener un profesor bastante malito en tales cuestiones.

¿A cómo de que no? Nada más recordar el día de exposición para la materia. La idea era que cada salón hiciera una maqueta tamaño jumbo componiendo a su gusto figuras tridimensionales. El otro grupo eligió tetraedros en colores naranja y azul con caras perforadas de círculos, la verdad les quedó monón el intento... ¿mi salón? preferiría olvidarlo, nuestro trabajo parecía un montón de bocinas traqueteadas de un grupo amenizador de bodas, y lo peor es que se desplomó, ajá, muchas risas añadiendo carcajadas. Bu (estilo llanto).

Los más de los presentes jajajá jujujú por burla y nosotros, alumnos del profesor malillo para composición (zape, echémosle la culpa por nuestros traumas) sonrisillas nerviosas y aguántate-la-pena y lo no sé si peor-o-da-lo-mismo reprobada por nuestra ¿cómica? y fallida exposición.

En segundo semestre llevé Teoría del diseño y en tercero
Teoría de la arquitectura. Temas interesantes pero, y un pero demasiado importante para alguien con 18 años: horario temprano, 7am-a-quién-se-le-ocurre.
Frío+sueño+maestra agradable pero aburridona=confusión y desinterés.


Ahora... no sé por qué a mi mente vienen tantos recuerdos cuando sólo intentaba decir que en people & arts hay un nuevo programa titulado Principios del diseño conducido por Laurence Llewelyn-Bowen, uno de los diseñadores, (dicho sea de pasadita de mis favoritos) de Changing Rooms.

Principios del diseño es algo más que consejos prácticos en los menesteres del bricolaje, ya que incluye tal y como lo dice el título principios teóricos, pero a diferencia de mis clases en la universidad, puedo ir re-aprendiendo en la comodidad de mi sillón, peleando entre comerciales con mi hermano y por último exclamar sendos oooh’s a la hora de la aplicación de consejos en un espacio de vivienda, sí, el típico “así estaba antes” y “así queda si acata nuestros sabios decires”, mientras me compadezco de los carpinteros, jardineros, pintores, etc, que realizan la mano de obra , la más pesada y la realmente efectiva, mientras el diseñador deja volar las ideas que rondan su retorcida mente (así son los diseñadores, todos, retorcidos, retorcidos).

Aunque… ahora que recuerdo el trauma de la maqueta de primer año y las insufribles clases que debí tomar por 5 años (algunas, tampoco hay que exagerar) recapacito: de los dos lados masca la iguana en la hora de sufrir (un poco de drama cortesía mía). Dirigente y realizador, pero queremos un espacio agradable en el cuál vivir ¿no?.

En conclusión, favor de no interrumpir los miércoles de 9:00 a 9:30 pm, que una Arquitecta (Frida echándole crema a sus tacos) intenta recuperar pasajes perdidos de sus clases en la universidad.

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sábado, 3 de enero de 2004

Ácido acetilsalicílico y olé.

Mi dolor en la nuca es paso doble, es tango, es mambo, simplemente ritmo, pero,

inconveniente:

odio tanto bailar.

Le tengo manía al un-dos-tres desde la infancia, creo que esas clases de flamenco, ¡ésas benditas clases de flamenco! ...

Noches enteras de terror nocturno de los 5 a los 10 años, con la firme creencia de que más temprano que tarde terminaría muriendo de asfixia entre holanes y telas a lunares.

Y esos zapateos, ¡ésos malditos zapateos!, nunca tuve más miedo por mis pies. Mis dedos se encogían dentro del zapato de tacón y hebilla, temerosos por el machacado gratis, auch de haber sido así.

Por fortuna tales temores nunca se realizaron, suspiro. Como prueba: mi llegada a la ma-durez (de genio y no genialidad) y mis pies sin fallas.

Pero el trauma, ¡ah sí! El trauma de las clases obligadas por una bailarina frustrada apodada madre originaron a otra frustrada –ésta yo, violinista (¡ah sí, magnífico artífice de sonidos inútil en mis manos snif).

Con lágrimas en los ojos me despido del conservatorio nunca conocido -snif fin-, para presentarme como muchacha cara de asesina serial a quien ose entonar un molesto ¿quieres bailar? analogía mosquito en la oreja 3:00 am. un grrruñido es válido.

Estado actual: dolor de nuca recordadora de amarguras infantiles.

Digo… una aspirina me hubiera librado de tanta palabrería. Comper.

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Fotografía: Juan Salido

jueves, 1 de enero de 2004

En carpintería.

Siempre mis entes creados con cábala de kinder caminan, y su escena es fría,
y rechazan el calor, y mastican hielo, y aspiran yerbabuena, y coleccionan Y’s.

Me cansé.

Me encuentro construyendo sillas, es un alto en el andar. Necesito-necesitan.

Dicta mi plan punto uno que-entre-barniz-fresco se revuelquen con náuseas hasta desmayar. Punto dos es-en-ése-momento donde brincaré entre piernas humo autocreación traspasando la puerta, huyendo.

Adiós secuestro encierro.

Punto tres confianza-sólo-espero correré tan fuerte para evitar alcance.

Esperanza-no-apuntado-plan-imperfecto Rogaré por un autobús que me auspicie y entrados en gastos la esquina bajan que aparezca con la dirección no encontrada en mi despistada búsqueda.

Preámbulo voy-por el serrucho y los clavos. Ya llegará el tiempo justo para llorarle al árbol que acompañaba soledad-inacción propiciada por mis pequeños golems. ¿Treinta litros menos de oxígeno en el mundo vale la liberación mía después de todo?. Al menos, al menos para... ya decía yo. Faltaba la razón.

.º.º.º.


Intento de disculpa por llorar.

La tristeza entra con fuerza a mi espacio
¿describirla?
Tintura de dolor.

Dices que no debe ser,
Pero antes, tira el tiempo que sobra,
ese cada día con pensamiento de ausencia.

¿y si…?’ s son creados,
arden los ojos y los labios tiemblan.
Tiemblan los ojos y los labios arden.

Alguien: véndame la total seguridad.

¿Tú? Acaso puedes.
Es más,
dime ahora mismo cobarde.

Que lo soy.